Cáritas América Latina y Caribe | Historias - Agua, un bien común para la vida y la paz

Agua, un bien común para la vida y la paz

En el marco del Día Mundial del Agua 2024, se resalta el crucial papel del agua como agente de paz y estabilidad en nuestro planeta. Como nos enseña San Francisco de Asís, patrono de la ecología, el agua es más que un recurso natural; es nuestra "hermana agua", un elemento vital que merece nuestro respeto y cuidado.

El Papa Francisco, a través de su encíclica "Laudato Si'", nos recuerda que el agua no debe ser tratada como una mercancía sujeta a las leyes del mercado, sino como un bien común esencial para la vida humana y el equilibrio de nuestro ecosistema. En este sentido, es imperativo que los países gestionen el agua de manera justa y equitativa, situando la cooperación en materia de agua en el centro de sus agendas políticas.

El acceso al agua potable y segura es un derecho humano fundamental, y su escasez o contaminación puede generar tensiones y conflictos entre comunidades y países. Por ello, es necesario unirnos como Cáritas y las comunidades en los territorios en torno al aprovechamiento justo y sostenible del agua, trabajando en los niveles parroquial, diocesano, nacional, regional y global.

En este contexto, el lema del Día Mundial del Agua 2024, "Agua para la Paz", cobra especial relevancia. La cooperación en materia de agua puede crear un efecto en cascada positivo, promoviendo la armonía, la prosperidad, el sentido de comunidad y la resiliencia frente a los desafíos comunes que enfrentamos como sociedad global.

Sin embargo, aún enfrentamos desafíos significativos en materia de acceso al agua. Más de 2200 millones de personas  en el mundo carecen de agua potable gestionada de forma segura, y aproximadamente la mitad de la población mundial sufre una grave escasez de agua durante parte del año. Es crucial que en Cáritas trabajemos juntos para superar estas barreras y garantizar que todos tengamos acceso a este recurso vital, en especial las comunidades más vulnerables.

Este Día Mundial del Agua debe brindarnos en Cáritas la oportunidad de reflexionar sobre la importancia del agua para la paz y el desarrollo sostenible. Al unirnos en torno al cuidado y la gestión equitativa del agua, podemos sentar las bases para un futuro más estable, próspero y en armonía con Dios y nuestra casa común.

Te invitamos a conocer las siguientes experiencias que trabaja Cáritas en la región en torno al cuidado del agua. 

México

Cáritas Querétaro

Este proyecto de cosecha de agua mediante cisternas de ferrocemento, impulsado por Cáritas en la Sierra Gorda de los Estados de Querétaro y Guanajuato, busca asegurar el acceso al agua de familias en situación de vulnerabilidad. A través de la construcción de cisternas familiares y comunitarias, se brinda a las familias la capacidad de almacenar hasta 15 mil litros de agua, lo que les permite satisfacer sus necesidades diarias y contribuir a su seguridad alimentaria.

El ingeniero José Castro Orvañanos, voluntario de Cáritas menciona, ha sido fundamental en la promoción de la técnica de ferrocemento y la elaboración de un manual de construcción. Desde el 2015, se han construido más de 320 cisternas, almacenando más de 4,800,000 litros de agua y beneficiando a cientos de familias en la región. Este proyecto va más allá de garantizar el acceso al agua, también promueve la autosuficiencia alimentaria a través del establecimiento de huertos familiares y la crianza de animales de traspatio.

La participación activa de las familias en la construcción de las cisternas fortalece los lazos comunitarios y fomenta el empoderamiento. Las mujeres, en particular, desempeñan un papel crucial en este proceso, trabajando en la construcción de las cisternas y asegurando la disponibilidad de agua para sus hogares y huertos. Además, el testimonio de beneficiarios como Norberta y Laura demuestra el impacto positivo que este proyecto ha tenido en la calidad de vida de las familias, proporcionándoles un acceso constante al agua y la posibilidad de disfrutar de una variedad de alimentos frescos y nutritivos.

Ecuador

Cáritas Ecuador

El proyecto "Fortalecimiento de la exigibilidad de derechos en comunidades afectadas por prácticas extractivistas en Orellana y Sucumbíos, Ecuador" surge como respuesta a las graves consecuencias del derrame de petróleo ocurrido el 7 de abril de 2020, afectando a comunidades indígenas kichwa en las riberas del Río Coca. Este proyecto, liderado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador, tiene como objetivo principal abordar las necesidades urgentes de estas comunidades, incluyendo el acceso al agua segura, la seguridad alimentaria y la reparación integral de los daños sufridos.

A través de tres líneas de intervención estratégica, el proyecto ha implementado acciones destinadas a entender y dar soluciones a las necesidades de las comunidades afectadas. Estas acciones incluyen la realización de estudios de diagnóstico, procesos formativos, sistemas de dotación de agua para emergencias y acompañamiento jurídico. Como resultado, se han implementado dos sistemas piloto de acceso al agua de consumo humano en las comunidades de Amarumesa (Orellana) y San Francisco (Sucumbíos), beneficiando a unas 150 familias y devolviendo resultados tangibles a través de un evento público para visibilizar el trabajo realizado.

El proyecto ha sido fundamental para fortalecer la incidencia y la visión integral del contexto y las comunidades afectadas. Se ha brindado apoyo en la restauración ecológica, la generación de capacidades, el monitoreo de la calidad del agua y del suelo, así como en la elaboración de documentación necesaria para lograr una restauración integral. En definitiva, este proyecto no sólo proporciona recursos esenciales, sino que también construye un camino hacia la justicia y la resiliencia en las comunidades afectadas por prácticas extractivistas.

Paraguay

Pastoral Social Diocesana de Benjamín Aceval

El proyecto "Construcción de Aljibes para la Captación de Agua" surge como respuesta a las crecientes necesidades de acceso al agua en las comunidades rurales del Bajo Chaco paraguayo, liderado por la Pastoral Social Diocesana de Benjamín Aceval y con el respaldo de Adveniat. Se prevé la construcción de 25 aljibes con capacidad de 15,000 litros cada uno, beneficiando a comunidades campesinas e indígenas del departamento de Presidente Hayes, que enfrentan dificultades durante las sequías prolongadas.

Mediante la participación activa de los habitantes de estas comunidades en la construcción de los aljibes, se fomenta un sentido de comunidad y cooperación. En la comunidad campesina, los aljibes son de uso familiar, mientras que en las comunidades indígenas se destinan al uso comunitario, beneficiando en total a 150 familias y capacitando a unas 70 personas en su elaboración.

El proyecto incluye capacitaciones en albañilería, mantenimiento de aljibes y gestión del agua, proporcionando conocimientos cruciales para la conservación, potabilización y cuantificación del recurso. Este enfoque integral no solo garantiza una mayor disponibilidad de agua segura, sino que también alivia la carga laboral de las mujeres y promueve la construcción de un futuro sostenible y resiliente para estas comunidades del Bajo Chaco paraguayo.

Cuidado de la casa común y desarrollo humano integral, Democracia, derechos humanos y construcción de paz

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