Durante su paso por Panamá, el huracán Otto dejó al menos la muerte de cuatro personas y estragos en algunos pueblos por la crecida de ríos, deslizamientos de tierra y caída de árboles. Costa Rica y Nicaragua se encuentran en alerta máxima a causa del huracán Otto.

El domingo, Otto aún se clasificaba como depresión tropical. Sin embargo, al paso de los días tomó fuerza, por lo que autoridades de los tres países del sur advirtieron sobre la peligrosidad del mar por el fuerte oleaje. En zonas montañosas, el riesgo son los derrumbes de tierra.

Ante los estragos posibles por Otto, el Secretariado Ejecutivo de Pastoral Social-Cáritas Costa Rica emitió un comunicado en el cual emite algunas recomendaciones para la respuesta de la Iglesia Costarricense a la emergencia.

Orientar a la población, establecimiento de albergues, coordinación eclesial y planeación para una posible colecta nacional son las propuestas que presenta el documento del Secretariado de Costa Rica.

Reportes del Centro Nacional de Huracanes (CNH) de EUA informaron que Otto regresó a ser una tormenta tropical, pero pronostican que el jueves pueda convertirse de nuevo en huracán. Hasta ahora, se aproxima lentamente a los países centroamericanos con vientos máximos sostenidos de 110 k/hr y lluvias torrenciales.