Ante la decisión del ex presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, de dar por terminado el programa de “pies secos, pies mojados”, que permitía a los cubanos sin papeles entrar si llegaban a territorio estadounidense, la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba expresa su preocupación por sus compatriotas que se encuentran varados en algunos países de Latinoamérica.

El año pasado, cientos de isleños salieron sin saber de la nueva medida del país norteamericano. En su tránsito por el continente americano, la noticia llegó y produjo incertidumbre y desconcierto a los cubanos, quienes ya consideran la opción de intentar establecerse legalmente en estos países de tránsito; la posibilidad de regresar a Cuba no está dentro de sus planes.

Conscientes de la situación, los Obispos de Cuba exhortan a las autoridades de los países implicados, para que acojan y acompañen a los isleños varados en su condición de inmigrantes.

“Hacemos votos para que las autoridades y las instituciones de los distintos países implicados, busquen caminos de solución conforme a la justicia teniendo en cuenta la misericordia, para los que se encuentran en esta crítica situación”, exponen a través de un comunicado.

Por otra parte, algunos medios americanos señalaron como una burla la decisión del ex mandatario. En el caso de Miami Herald, el diario más influyente de Florida, explica que “no se les avisó de lo que ocurriría cuando iniciaron su largo viaje desde Cuba” y propone que la orden se modifique “para permitir que todo el que pueda probar que salió de Cuba antes del 12 de enero (cuando se dio a conocer la orden presidencial) se acogido en EE UU bajo las viejas reglas de pies secos”.

Sin embargo, el pasado viernes 20 de enero llegó al poder el nuevo presidente, Donald Trump, el cual retomará el tema migratorio que dejó su predecesor.