En las Catacumbas de Domitila, lugar emblemático en donde hace 54 años un grupo de padres firmaron un compromiso por una Iglesia pobre y para los pobres, el cardenal Cláudio Hummes, arzobispo emérito de San Paulo y presidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), junto a sacerdotes que participan en el Sínodo Panamazónico, reafirmaron su compromiso de trabajar “por una Iglesia con rostro amazónico, pobre y servidora, profética y samaritana”.