MAGRE 2014

DECLARACIÓN DE BRASILIA – VIII Taller Regional MAGRE


10 junio, 2014

VIII Taller Regional del eje Medio Ambiente Gestión de Riesgos y Emergencias de Cáritas América Latina y el Caribe 

Brasilia – Brasil, 20 a 23 de mayo 2014 

Reunidos en la sede de Caritas Brasileira, en la capital federal del Brasil, referentes de Medio Ambiente, Gestión de Riesgos y Emergencias (MAGRE) de las Pastorales Sociales Cáritas de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Santa Lucía, junto a representantes de Caritas Internationalis, Cáritas Española y Caritas Alemana, continuamos el proceso sistemático de fortalecimiento de nuestras capacidades para la reducción del riesgo de desastres (RRD) y el cuidado del medio ambiente.

El intercambio de experiencias sobre la gestión de riesgos y los daños humanos, sociales y económicos nos conduce a un análisis de la situación regional en la que comprendemos que el incremento de desastres está ligado al modelo de desarrollo dominante que atenta contra la dignidad humana. Por tanto, buscamos para nuestra acción profundizar estrategias de incidencia y de desarrollo de capacidades institucionales y comunitarias.

Ante la situación de desigualdad de las mujeres nos sentimos interpelados a denunciar y a construir nuevas relaciones de equidad y corresponsabilidad, a evidenciar las obligaciones y promover el respeto a los derechos universales del ser humano. Advertimos que los efectos del cambio climático repercutirán en todo el orbe de forma desigual y los más afectados serán  principalmente los más pobres. Por esto, la necesidad de realizar acciones preventivas para recuperar las condiciones de vida locales, identificar lo que debe ser cambiado, ayudar con medidas de adaptación y dar atención a lo que provoca el desequilibrio de la Tierra.

Anticipamos que la omisión del cuidado al medio ambiente, así como la velocidad con la que se le está agrediendo, empiezan en casa, en nuestras comunidades y pasan por empresas y gobiernos negligentes. Así se caracteriza la vinculación existente entre los fenómenos locales y las realidades estructurales globales, por lo que apostamos por la solidaridad y subsidiariedad entre los pueblos y gobiernos, y la corresponsabilidad de todos y todas.

Ante el hambre en el mundo, verdadera vergüenza para nuestro tiempo, concretamos nuestro análisis y compromiso en el ámbito de la seguridad y soberanía alimentaria. Observamos las conexiones con el cambio climático y temas estructurales amenazantes que piden justicia, y perfilamos nuestras acciones como actores de incidencia desde la perspectiva de derechos humanos, integrándonos activamente en la campaña de la red internacional de Cáritas “Una familia humana, alimentos para todos”.

Reconocemos el Marco de Acción de Hyogo 2005-2015 como instrumento de orientación y articulación para que progresivamente la RRD se incorpore en la agenda pública de nuestros países en términos políticos y normativos, para el aumento de la resiliencia de las naciones y las comunidades. Asimismo enfatizamos nuestras acciones con las personas y comunidades a partir del reconocimiento de sus derechos, capacidades y saberes para la RRD, vinculados a su desarrollo humano integral y sostenible.

Los equipos de América Latina y el Caribe reconocemos la importancia de las estructuras regionales de la red Cáritas para asumir acciones colectivas y expresamos nuestro compromiso nacional para avanzar en enfoques, prácticas e instrumentos institucionales que nos permitan abordar la gestión para la RRD con solidaridad y mayor incidencia en las políticas de desarrollo de nuestros países.

Comprendemos que hombres y mujeres, niños y niñas, tienen vulnerabilidades, necesidades y potencialidades distintas asociadas a los riesgos socioambientales y la ocurrencia de eventos adversos.   Por ello, asumimos el desafío de transversalizar el enfoque de equidad en nuestra acción humanitaria y de sostenibilidad ambiental, avanzando hacia su incorporación efectiva en nuestras políticas institucionales.

Valoramos nuestra formación continua y la actualización de las herramientas para realizar nuestras tareas. Una muestra de aquello es el desarrollo de los protocolos e instrumentos de respuesta a emergencias y los aportes a la revisión de la Caja de Herramientas de Caritas Internationalis. Acordamos intensificar nuestra participación para el efectivo funcionamiento de los mecanismos confederales a nivel nacional, zonal, regional e internacional. 

Reconocemos que la RRD, la adaptación y la mitigación para el cambio climático, así como la seguridad y soberanía alimentaria de nuestros pueblos, son problemas estructurales interrelacionados que precisan de un abordaje político. Por tanto asumimos desarrollar acciones de incidencia política multinivel, con y desde las comunidades, hacia los tomadores de decisión.

Como red Caritas nacional, zonal, regional e internacional, por nuestra misión profética, debemos tomar un rol protagónico en la denuncia de los hechos que denigran la dignidad humana y que dañan al medio ambiente. Por esto, de cara a la próxima COP 20 (2014), como referentes de MAGRE nos involucraremos en la construcción de la posición confederal de Caritas Internationalis y comprometemos nuestra participación e incidencia con nuestros gobiernos y otras organizaciones de la sociedad civil, en el espacio oficial de Naciones Unidas y en la Cumbre de los Pueblos en Lima. 

Por último, los referentes de MAGRE de Cáritas América Latina y el Caribe y referentes de Cáritas Europeas e Internationalis, saludamos y agradecemos a Mons. José Luis Azuaje Ayala, Presidente de Cáritas América Latina y el Caribe, su amistad y sinceras palabras de ánimo y compromiso remitidas desde Amman. 

A todos nuestros obispos, sacerdotes, directores y directoras de las Cáritas nacionales, los saludamos y confirmamos nuestra comunión y servicio. Sepan que el tema MAGRE, como lo refiere Mons. Azuaje en su carta a quienes participamos en este VIII Taller Regional, ha estado presente con mayor fuerza en el Consejo Representativo de Caritas Internationalis. Trabajamos con experiencias  y discernimos caminos de esperanza bajo la luz gozosa del Evangelio, en Brasilia, capital de un vasto territorio de profetas y pastores que aún guarda gran parte del paraíso amazónico que nos recuerda nuestro compromiso con el Medio Ambiente.

La misión en nuestros países no puede esperar, especialmente con las comunidades más vulnerables y empobrecidas. Motivados por el ejemplo y la palabra del Papa Francisco, sostenemos que el imperativo humanitario está en el corazón de la misión de la Iglesia, para la que nada de lo propiamente humano le resulta ajeno. 

Brasilia, 23 de mayo de 2014.




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