Cáritas apoya a 347 familias de la Amazonía de Madre de Dios frente al cambio climático


22 enero, 2019

Con la ayuda de Cáritas Española y Cáritas Alemana, se logró dar respuesta a los problemas de pobreza y exclusión a los que se enfrentan las familias indígenas y campesinas de la región.

En la Amazonía de Madre de Dios, el modelo de desarrollo orientado a la exportación, basado en la extracción masiva de materias primas, la agricultura a gran escala, monocultural e industrializada y las emisiones masivas de CO2, no da respuesta a los problemas de pobreza y exclusión a los que se enfrentan las familias indígenas y campesinas en esta región; sino que por el contrario, daña directamente sus medios de subsistencia: suelo, bosque y agua, su uso tradicional de la tierra, su patrimonio cultural y organizativo, y su seguridad alimentaria.

Ante esta situación, Cáritas del Perú y Cáritas Madre de Dios, con la colaboración de las Cáritas hermanas de Alemania y España, beneficiaron a 347 familias de 19 comunidades de Madre de Dios con el fortalecimiento de sus medios de vida de manera sostenible y resiliente, a través del proyecto “Fortaleciendo vidas ante el cambio climático en Madre de Dios, Amazonía Peruana”, ejecutado desde junio de 2016 hasta setiembre del presente año.

Para Percy Gonzales Chávez, Coordinador del proyecto, “esta región sufre la mayor afectación por la predominancia de la minería y extracción ilegal del oro impulsada por el precio de este en el mercado mundial. Esto conduce a la fragmentación de los bosques, la pérdida de la biodiversidad, la corrupción, la erosión de la gobernabilidad y los conflictos debido a la superposición de las concesiones en la agricultura y silvicultura con la minería del oro”. 

Indicó también que “esto ha provocado la destrucción de los cauces naturales de los ríos, lo que ha aumentado considerablemente el riesgo de inundaciones”.

El proyecto se ejecutó a partir de 5 componentes, los cuales basaron su principal estrategia en el desarrollo de cerca de 300 ha de sistemas agroforestales, como una forma de usar el suelo de mejor manera, combinando varios cultivos y asociando diferentes tipos de plantas de manera ordenada. Se cultivó principalmente el cacao, establecido con especies de frutales, arbustos alimenticios y árboles, lo que brindó muchos beneficios y productos a las familias. Posteriormente, se organizó la oferta productiva del cacao (copoazú en menor escala), sometiéndola al proceso de los centros de beneficio, la obtención de productos tendientes a mejores condiciones de comercialización local y con un alcance a nivel regional y nacional a través de la participación en ferias y otros. Como resultado se logró comercializar cerca de 30 toneladas de cacao y 2 toneladas de copoazú al año.

Paralelamente, dicha actividad agroforestal fue planificada con el enfoque de reducción de riesgos de desastres (RRD) y  de adaptación frente a los efectos del cambio climático (ACC). En tal sentido, se elaboraron, de manera participativa, 142 Planes de manejo predial y 5 Planes de vida para los sectores y comunidades nativas, respectivamente, en los cuales se ha zonificado el territorio a fin de identificar en ellos la aptitud de determinados sectores de un predio (agrícola, forestal, ganadero, etc.), así como también aquellas zonas que revierten riesgos diversos (zonas inundables, derrumbes, peligros de incendios, etc.).

“Los sistemas agroforestales diversificados proveen a las familias de especies de valor nutricional como el frijol de palo, maíz, yuca, uncucha, entre otros; y frutales como el plátano, huava y cítricos, garantizando su seguridad alimentaria. También se ha promovido la entrega de semillas para la producción y posterior consumo de variedades complementarias a la dieta familiar con hortalizas como el tomate, sacha culantro, repollo, lechuga, etcétera”, puntualizó Percy Gonzales.

El proyecto, benefició a 142 familias de los sectores de Santa Rosa, El Progreso, Alegría y Lucerna, y a 205 familias de las comunidades nativas de El Pilar, Puerto Arturo, Santa Teresita, Boca Inambari y Arazayre, todas ubicadas en los distritos de Inambari, Las Piedras y Tambopata, en la provincia Tambopata, Madre de Dios.

NOTA: 

Los medios de vida hacen referencia a los medios que le permiten asegurar las necesidades vitales de una persona. Así, un medio de vida incluye un conjunto de actividades económicas, que le permiten generar los recursos suficientes para cubrir sus propios requerimientos y los de su hogar para continuar viviendo de modo sostenible y digno. 

 




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